Perspectiva de género
Incorporar la perspectiva de género de forma transversal
La explotación en las cadenas globales de valor no es neutra: afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas. La precariedad, la economía informal y los estereotipos sostienen una discriminación estructural que a menudo deriva en violencia y formas de esclavitud moderna. Para que la justicia sea real, la transposición en España debe integrar el enfoque de género como un eje central.
Limitaciones del texto aprobado
A pesar de la evidencia, la Directiva aprobada adolece de una ausencia absoluta de la perspectiva de género, lo que genera riesgos graves:
- Invisibilidad de impactos: No obliga a las empresas a analizar cómo sus actividades afectan de forma distinta a mujeres y hombres.
- Exclusión de las afectadas: No garantiza la participación de las mujeres ni de los colectivos que las representan en las consultas de diligencia debida.
- Falta de marco legal: El anexo actual no incluye convenios clave para la protección de las mujeres, dejando sus derechos en un segundo plano.
Recomendación PER
Integración transversal. La perspectiva de género debe ser obligatoria desde la identificación de riesgos hasta la reparación final del daño.
Participación segura. Garantizar que las mujeres y sus organizaciones sean consideradas «partes interesadas» esenciales, con canales seguros para que sus valoraciones sean tomadas en cuenta.
Refuerzo del Marco Normativo: Incluir explícitamente en el anexo de la ley española la Convención de la ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW).
Historias de impacto
El informe “Manganese Matters” (Action Aid-SOMO, 2021), revela que el aumento de la demanda de manganeso para baterías está suponiendo una grave amenaza para las comunidades locales, siendo las mujeres y las niñas las más expuestas a sufrir abusos contra sus derechos, incluidas graves afecciones de salud, como intoxicación por amianto y tuberculosis, y explotación.

